No tienes alergia al gluten, sino al glifosato
Un estudio de la Universidad de Cambridge culpa al herbicida Roundup por la intolerancia al gluten y la dolencia celíaca
“La dolencia celíaca y, en general, la intolerancia al gluten, es un problema creciente en todo el mundo, especialmente en América del Norte y Europa, donde aproximadamente el 5% de la población lo padece”, escribieron los investigadores de la Universidad de Cambridge en un metaanálisis de casi 300 estudios.
Proponen que el glifosato, el ingrediente activo en el herbicida Roundup®, es el factor causal más importante de esta epidemia. El estudio, publicado en la revista Toxicología Interdisciplinaria en 2013, fue prácticamente ignorado por los medios, salvo por Mother Earth News y The Healthy Home Economist.
Evidencias sobre el glifosato
Los autores del estudio, Anthony Samsel y Stephanie Seneff, señalan que los síntomas de la intolerancia al gluten y la dolencia celíaca son sorprendentemente similares a los observados en animales de laboratorio expuestos al glifosato.
Un estudio reciente sobre peces mostró que el glifosato:
Disminuye las enzimas y bacterias digestivas.
Rompe los pliegues de la mucosa.
Destruye la estructura de las microvilas en la pared intestinal.
Aumenta la secreción de mucina.
Estas características recuerdan mucho a la dolencia celíaca. Además, el número de personas diagnosticadas con esta condición ha aumentado a la par con el uso del glifosato en la agricultura, especialmente con la práctica de empapar granos justo antes de la cosecha, iniciada en la década de 1980 y consolidada en los años 90.
Aumento de la incidencia
Algunos atribuyen el aumento de diagnósticos a mejores herramientas de diagnóstico desde el año 2000. Sin embargo, el estudio de Cambridge sugiere que la causa es más profunda.
En 2009, los investigadores compararon anticuerpos contra el gluten en suero de personas entre 1948–1954 con muestras actuales. Encontraron un incremento de cuatro veces en la incidencia de la dolencia celíaca en la generación más joven.
Conclusiones clave del estudio
Los investigadores destacan:
La dolencia celíaca se asocia con desequilibrios en la microbiota intestinal, explicables por los efectos del glifosato.
Deterioro de enzimas del citocromo P450, inhibidas por el glifosato.
Deficiencias de hierro, cobalto, molibdeno, cobre y otros metales raros, atribuibles al glifosato.
Reducción de aminoácidos esenciales como triptófano, tirosina, metionina y selenometionina.
Mayor riesgo de linfoma no Hodgkin, vinculado a la exposición al glifosato.
Problemas reproductivos como infertilidad, abortos espontáneos y defectos de nacimiento, también relacionados.
Glifosato en los cultivos
Los residuos de glifosato en cereales, azúcar y otros cultivos siguen aumentando, probablemente por la práctica de desecación de cultivos justo antes de la cosecha. Esta práctica, aunque ilegal en algunos lugares, se volvió común entre agricultores convencionales desde los años 90.
Irónicamente, esta técnica aumenta el rendimiento de los cultivos: al morir, las plantas liberan sus semillas para propagar la especie.
Stephanie Seneff explica:
“Se va a sembrar a medida que muere. En su último suspiro, libera la semilla”.
Moraleja
Necesitamos cultivos libres de glifosato, no solo libres de gluten. Esto implica optar por lo orgánico, especialmente en granos y animales que los consumen.
Conclusión: Cultiva consciencia con cada elección
La exposición al glifosato y su relación con la intolerancia al gluten nos recuerda que cada decisión alimentaria tiene un impacto real, no solo en nuestra salud, sino en la salud de nuestro entorno. Elegir productos orgánicos y procesos más sostenibles no es solo una opción, es un acto de cuidado hacia nosotros mismos y hacia la vida que nos rodea.
Desde Barcelona Alternativa, te invitamos a mirar más allá del envase y de la rutina, a conectar con la forma en que alimentas tu cuerpo y tu conciencia, y a convertir cada elección en un acto de responsabilidad y bienestar.
Namasté.













