El par biomagnético y la magnetoterapia: una revolución en la salud natural
Magnetoterapia como energetizante. La magnetoterapia descubrió que el polo sur o positivo (+) activa, impulsa y fortalece los procesos biológicos del organismo, es dinamizador, vitalizante y proporciona energía. Por lo tanto, está especialmente indicado en casos de debilidades y desgarros musculares, fracturas de huesos y ligamentos, esguinces, rehabilitación, cicatrización de heridas, etc.
Magnetoterapia como analgésico y antiinflamatorio. El polo norte o negativo (-) del imán por el contrario es relajante, detiene los procesos nocivos para el organismo y, está principalmente indicado para calmar o suprimir el dolor, así como para combatir procesos inflamatorios.
Resumen del biomagnetismo médico
El biomagnetismo es un notable sistema terapéutico que fue desarrollado por el doctor Isaac Goiz de México, a partir del año 1988 en adelante, y que hace uso de potentes imanes para combatir virus y otros gérmenes que están en el trasfondo de muchas enfermedades graves. Los descubrimientos inéditos del Dr. Goiz, como por ejemplo el concepto del «par biomagnético», son tan trascendentes, que sólo las generaciones futuras de profesionales de la medicina, podrán dimensionarlos en sus verdaderos alcances. Por esta razón, los resultados visibles y contundentes del biomagnetismo, superan notoriamente lo que había conseguido la magnetoterapia.
El biomagnetismo del Dr. Goiz en cambio, opera en lapsos de 15 a 25 minutos, con imanes pequeños de alta potencia que se ubican por pares, con ambas polaridades en sitios muy específicos del cuerpo, donde se ocultan virus, bacterias, hongos o parásitos, previamente identificados. Estos gérmenes no resisten el impacto magnético y sucumben, facilitando la recuperación de graves dolencias, en un gran porcentaje de casos.
La importancia del ph y los polos magnéticos
En el polo positivo se establece una acidosis del órgano afectado, también se acorta la materia y por lo mismo el órgano decrece en sus dimensiones y posteriormente ocurren los fenómenos degenerativos, todo ello en presencia o no de virus patógenos. En el polo negativo, ocurren fenómenos semejantes pero de polaridad contraria. Se establece una alcalosis del órgano, la distensión de su materia que condiciona un estadio de flogosis y de edema. Posteriormente ocurre la enfermedad del órgano, y finalmente procesos degenerativos, y todo ello en presencia o no de bacterias patógenas.
Es importante destacar que los descubrimientos del Dr. Goiz con su biomagnetismo fueron mucho más allá de lo que anteriormente se conocía como «magnetoterapia», que ya había percibido ciertos efectos sedantes, y desinflamantes del polo norte del imán, o bien, estimulantes y aceleradores del crecimiento de las células con el polo sur.
El magnetismo había dado origen a la venta indiscriminada en ciertos países desarrollados, de distintos accesorios como cinturones, fajas, colchonetas, cintillos, parches, etc., magnetizados o provistos de imanes para ser usados con distintos fines terapéuticos. Podemos decir que este uso de los magnetos fue como «disparar a la bandada», sin tener claro a lo que le estábamos apuntando (por ello se ganó un cierto desprestigio).
El mapa exacto del par biomagnético
Es evidente que al proporcionarnos un mapa exacto de estos pares de puntos en el cuerpo, el Dr. Goiz con su biomagnetismo no deja oportunidad de especular con la posible ubicación del magneto. Además, nos dice precisamente el nombre del microorganismo que se ubica en tal o cual punto. Este conocimiento y el peculiar método de diagnóstico, permite el insólito hecho de poder reconocer, en una primera sesión, enfermedades que sólo el paciente sabía que tenía por medio de exámenes previos.
Estos nuevos conceptos médicos ayudarán a la humanidad, de manera más sencilla, eficiente, no onerosa, y sin tanto daño colateral, permitiendo al cuerpo recuperar su nivel energético normal (NEN). La exposición y desarrollo del «par biomagnético», constituye una herramienta de primer orden para todas aquellas personas que quieran curar. Aún cuando son complejas sus bases científicas, su metodología es sencilla y accesible para aquellos que, sin tener estudios formales de medicina, buscan acrecentar la salud del individuo, de la familia y de la comunidad.
Introducción a la medicina tradicional y el biomagnetismo
Nuestra cultura médica actual impuesta a sangre y fuego durante la conquista no borró del todo los procedimientos y conceptos de la medicina tradicional, que se ha mantenido por la cultura indígena y reaprendiendo por los médicos ortodoxos que finalmente han encontrado elementos prácticos sólidos y resultados clínicos importados. Sin embargo, debido a la cultura helénica impuesta, también sucumbe a la metodología de la medicina occidental y se deja llevar por el concepto analítico y analógico de la sintomatología.
La medicina desde el tiempo de los griegos es concebida como curar sin dañar. Hoy en día, en relación a la medicina alópata, se cuestiona uno su posibilidad de curar; y lo que no queda a discusión, es su factibilidad permanente de dañar de acuerdo a los métodos e instrumentos aplicados. «Por lo tanto, en este mundo globalizado, hemos de reconocer su relación a las primeras y los avances y beneficios que se registran en el campo de la comunicación, entendiendo que este término implica hacer común al conocimiento de todos, un avance o concepto determinado».
Es por ello que podemos observar que las llamadas medicinas alternativas, que más bien son medicinas tradicionales del hombre, día a día conquistan más gente en todo el mundo. Además de cumplir con el principio de curar sin dañar, son de fácil accesibilidad a extractos sociales que difícilmente alcanzan los estándares económicos que los médicos alópatas exigen. Como parte de estas medicinas tradicionales encontramos el biomagnetismo en general y el par biomagnético en particular.
Objetivo de la terapia alternativa
Establecer y dar a conocer el biomagnetismo como una terapia alternativa que puede brindar a un mayor número de personas una opción de tratamiento eficaz y con resultados inmediatos. El objetivo es evitar el uso de medicamentos de altos costos y, en muchos casos, cirugías innecesarias, permitiendo gozar de una excelente salud usando como coadyuvante la herbolaria tradicional mexicana.
Breve historia de la magnetoterapia
Muchas culturas ancestrales, entre las que se encuentran la china, la hindú, la árabe, la hebrea y las antiguas dinastías egipcias, utilizaban imanes por sus propiedades terapéuticas. La leyenda cuenta que Cleopatra, para retrasar el proceso de envejecimiento, dormía con una piedra imán sobre la frente. En el siglo III a.C., Aristóteles escribió acerca de las propiedades curativas de los imanes naturales, que llamaba «imanes blancos».
A lo largo de los siglos, grandes figuras han documentado su uso:
Siglo I d.C.: Plinio el Viejo utilizó imanes para problemas oculares.
Siglo II: Galeno los recomendaba para el estreñimiento y dolores.
Siglo X: Avicena afirmó tratar la depresión mediante la terapia magnética.
Siglo XVI: Paracelso describió los efectos curativos de las polaridades y afirmó que el «imán es el rey de todos los secretos».
En 1777 la Real Sociedad francesa de medicina examinó informes favorables sobre el imán. Pocos años después, Franz Anton Mesmer desarrolló su teoría del «magnetismo animal», afirmando que existe un fluido invisible que puede curar a los seres vivos. Ya en el siglo XIX, Louis Pasteur documentó los efectos de los imanes en la fermentación y Samuel Hahnemann, creador de la homeopatía, también defendió su uso.
Fundamentos del magnetismo biológico
Si aceptamos que la Tierra es un imán gigantesco, la aplicación del magnetismo en beneficio de los seres vivos es una opción cura y natural. Cada célula del cuerpo humano es una pequeña pila eléctrica. El ser humano está compuesto de billones de unidades eléctricas que vibran y reciben de la atmósfera su funcionamiento individual. Los campos magnéticos tienen la capacidad para reparar los tejidos.
El biomagnetismo es el estudio del efecto de campos magnéticos en sistemas biológicos. Sus aplicaciones médicas incluyen arreglar arterias, tratar tumores y curar aneurismas sin cirugía. También se observa su acción en las plantas: al ser regadas con agua magnetizada, aumenta su velocidad de crecimiento y peso.
Efectos de los campos magnéticos polarizados
Para conservar la salud, se requiere un estado de balance entre la energía magnética de polaridad norte y la de polaridad sur. Cuando este equilibrio se altera, se presenta la enfermedad.
Efectos de la energía del polo norte (-)
Cuando se coloca el polo norte sobre la piel, se observan fenómenos de sedación:
Reduce la hiperacidez y origina reacciones alcalinas.
Disminuye la intensidad de dolores y procesos infecciosos.
Disuelve cristales y depósitos de calcio.
Reduce la inflamación y destruye microorganismos patógenos.
Efectos de la energía del polo sur (+)
Se emplea en tejidos débiles (siempre que no haya infección):
Incrementa el nivel de energía y tonifica el organismo.
Incrementa el nivel de acidez necesario para el balance.
Acelera los procesos metabólicos y fortalece tejidos débiles.
En fracturas, la soldadura es de tres a cinco veces más rápida.
Beneficios de la aplicación de imanes en la salud
La terapia con imanes contribuye a regular la tensión arterial alta, controla la osteoporosis, disminuye las neuralgias y corrige problemas como el asma o el dolor articular. Los imanes permanentes desafían al proceso de envejecimiento, produciendo la renovación de los tejidos celulares. Desde el punto de vista biomagnético, la salud se basa en el equilibrio de la frecuencia vibratoria de las células.
¿Por qué somos magnéticos? Porque no hay fenómeno patológico sin la presencia de oscilaciones electromagnéticas patógenas. La doctora Esther del Río descubrió en 1986 que nuestro cuerpo contiene magnetitas (óxido férrico y ferroso), formando una red electromagnética que permite la comunicación celular.
¿Qué es el par biomagnético?
El par biomagnético permite comunicarnos magnéticamente con las células para despolarizar el potencial de hidrógeno (pH). El Dr. Isaac Goiz lo define como el conjunto de cargas de polaridad opuesta que se forman por la alteración del pH de los órganos.
Al enfrentar una carga con su polaridad contraria mediante imanes superiores a 1000 gauss, se anulan los potenciales y se restaura el equilibrio natural. En ese momento, los virus pierden su información genética y las bacterias el medio alcalino favorable para su reproducción. El biomagnetismo extermina especialmente a los virus con gran efectividad, algo que la medicina convencional aún encuentra difícil de lograr.
Al ser un procedimiento físico y natural, el biomagnetismo médico no produce iatrogenia ni efectos colaterales. Es, además, un excelente método preventivo al detectar patologías antes de su manifestación clínica.

















