Barcelona Alternativa

Revista de conciencia para las mentes despiertas.

EL ESPEJO DE TU VERDADERO ROSTRO

por | Sep 20, 2015 | Filosofía | 45 Comentarios

Estaba el Buda meditando en la espesura junto a sus discípulos cuando se acercó un verdadero detractor espiritual que lo detestaba y, aprovechando su momento de mayor concentración, lo insultó, le escupió y le arrojó tierra.

Buda salió del trance al instante y, con una sonrisa plácida, envolvió con compasión al agresor; sin embargo, sus discípulos reaccionaron violentamente, atraparon al hombre y, alzando palos y piedras, esperaron la orden del Buda para darle su merecido.

Buda, en un instante, percibe la totalidad de la situación y ordena a los discípulos, que suelten al hombre y se dirige a este con suavidad y convicción diciéndole:

“Mire lo que usted generó en nosotros, nos expuso CÓMO UN ESPEJO muestra el verdadero rostro. Desde ahora le pido por favor que venga todos los días, a probar nuestra verdad o nuestra hipocresía. Usted vio que en un instante yo lo llené de amor; pero, estos hombres que hace años me siguen por todos lados meditando y orando, demuestran NO ENTENDER ni vivir el proceso de la unidad y quisieron responder con una agresión similar o mayor a la recibida.

Relacionados:  Los 5 Vayus. ¿Qué són? Nociones básicas de Ayurveda

Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estímulo para ver si vibramos alto o si es sólo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo”.

Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, llenos de culpa rápidamente se retiraron de la presencia del Buda, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna.

A la mañana siguiente, el agresor se presentó ante Buda, se arrojó a sus pies y le dijo en forma muy sentida:

-”No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a Usted. Buda, con una sonrisa en el rostro, le dijo:

“Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero NO puedo perdonarlo”

El hombre muy compungido, le pidió por favor que lo hiciera, ya que él era el maestro de la compasión, a lo que el Buda respondió:

Relacionados:  Así debes elegir un compañero de relación para toda la vida

“Entiéndame claramente, para que alguien perdone debe haber un ego herido; solo el ego herido, la falsa creencia de que uno es la personalidad, ese es quien puede perdonar, después de haber odiado, o resentido, se pasa a un nivel de cierto avance, con una trampa incluida, que es la necesidad de sentirse espiritualmente superior, a aquel que en su bajeza mental nos hirió. Solo alguien que sigue viendo la dualidad, y se considera a sí mismo muy sabio, perdona a aquel ignorante que le causó una herida”.

Y continuó:

“No es mi caso, yo lo veo como un alma afín, NO ME SIENTO SUPERIOR, NO SIENTO QUE ME HAYAS HERIDO, solo tengo amor en mi corazón por usted, no puedo perdonarlo, solo lo amo. Quien ama ya no necesita perdonar.”

El hombre no pudo disimular una cierta desilusión, ya que las palabras de Buda eran muy profundas para ser captadas por una mente llena todavía de turbulencia y necesidad y, ante esa mirada, el Buda añadió con comprensión infinita:

Relacionados:  Los riesgos del ‘bypass espiritual’

“Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo: Para perdonar, ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar. Vamos a buscar a los discípulos que, en su soberbia, están todavía llenos de rencor y les va a gustar mucho que usted les pida perdón. En su ignorancia se van a sentir magnánimos por perdonarlo, poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego lleno de culpa y así, más o menos, todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque como si nada hubiera pasado”

Tashi delek

Autor


Más de este blog…

LOS CICLOS DEL KARMA

LOS CICLOS DEL KARMA

Karma, no es un sinónimo e igual de castigo si no que por consiguiente es la consecuencia de nuestras acciones ya...

Para todas las madres

Para todas las madres

Madre, los que viven allá arriba en las nubes, me gritan: "Oye, jugamos desde que empieza hasta que acaba el día;...