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Consejos de Gandhi para ganar una discusión

por | Ago 20, 2019 | Conciencia | 0 Comentarios

Consejos de Gandhi para ganar una discusión de manera inteligente: Recuerdo muy bien a Gandhi ese estudiante de Derecho que me sacó de quicio tantas veces, pero ahora puedo redibujarlo en mi memoria con otros colores; pues después de entender las causas de Gandhi, el hombre menudo de sonrisa perpetua, pude comprender por qué me causaba tanta furia escucharlo. Ya que todo lo que él era yo jamás lo fui, todo lo que él tenía a manos llenas yo jamás lo conocí.

De hecho, no he conocido a nadie más en mi vida que responda con tal inteligencia y la vez nobleza. Estábamos comiendo en el comedor de la Universidad de Londres, donde yo impartía clases de Derecho, cuando él intentó sentarse al lado mío.

¿Qué no entiendes que los pájaros y los cerdos no pueden sentarse a comer juntos?, le dije sin piedad alguna para alejarlo de mi mesa. No se preocupe profesor, yo me iré volando, me respondió con una sonrisa.

Mucho tiempo me arrepentí de haber reaccionado como lo hice, pero hoy sé que a Gandhi no le causé ningún daño, realmente sólo me lastimé a mí. Además, ardí en cólera y decidí vengarme como si se tratara de un juego entre chiquillos donde alguno nunca puede aceptar la derrota, pero me fue imposible calificar con una mala nota la última prueba de Gandhi, pues sus respuestas fueron más que perfectas.

Mi última carta fue hacerle esta pregunta antes de entregarle su examen calificado: “Sr. Gandhi, si usted va caminando y sobre la calle ve un paquete abandonado en el que dentro encuentra una bolsa que desborda sabiduría y otra repleta de dinero, ¿cuál toma?”.

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No tardó más de un segundo para contestarme con toda tranquilidad: La que contiene dinero, por supuesto. Yo en su lugar hubiera tomado la que traía montones de sabiduría, ¿no cree?, le respondí con una voz ventajosa, a lo que él volvió a contestarme las palabras exactas para que yo rompiera en histeria.

“Cada uno toma lo que no tiene”.

Al escucharlo responderme indiferentemente con esa oración, tome mi marcador y escribí en letras grandes “idiota” sobre la primera hoja de su examen. Quedaba claro que yo mismo había irrespetado mi labor como profesor y que la rabia me había rebasado en todo sentido, pero el día que entendí por fin de qué se trataba eso que Gandhi hacía y en consecuencia provocaba en mí, fue cuando minutos después de aquel incómodo momento el estudiante se acercó a mí para decirme:

“Profesor, usted me firmó la prueba pero olvidó agregar mi calificación”.

Mahatma Gandhi fue el hombre que contra un ejército completo y armado hasta el cuello, decidió liderar a un pueblo al que jamás le pidió levantarse en armas, sino que fabricaran por sí mismos sal en el mar y coser sus propias ropas. Se convirtió en el primer ser humano que se enfrentó a los conflictos practicando Ahimsa, razón por la que se le atribuyen una serie de elementos importantes y sobre todo, llenos de sabiduría a través de los que, así como lo hizo Gandhi con toda una multitud, todos podamos “ganar” una pequeña discusión con otra(s) persona(s), sin tener que recurrir a daños mayores.

Ganar una discusión de manera inteligente

Recuerdo muy bien a Gandhi, ese estudiante de Derecho que me sacó de quicio tantas veces. Ahora puedo redibujarlo en mi memoria con otros colores. Después de entender sus causas, comprendí por qué me causaba tanta furia escucharlo: todo lo que él era, yo jamás lo fui; todo lo que él tenía a manos llenas, yo jamás lo conocí.

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De hecho, no he conocido a nadie que responda con tal inteligencia y nobleza. Estábamos en el comedor de la Universidad de Londres, donde yo impartía clases de Derecho, cuando él intentó sentarse a mi lado. Intenté alejarlo con desprecio: “¿No entiendes que los pájaros y los cerdos no pueden comer juntos?”. Él, con una sonrisa, respondió: “No se preocupe profesor, yo me iré volando”.

Una lección de sabiduría frente a la soberbia

Mucho tiempo me arrepentí de mi reacción. Realmente solo me lastimé a mí mismo. En mi cólera, intenté vengarme calificando mal su examen, pero sus respuestas eran perfectas. Mi última carta fue una pregunta capciosa: “Sr. Gandhi, si encuentra una bolsa con sabiduría y otra con dinero, ¿cuál toma?”.

Gandhi no tardó ni un segundo: “La de dinero, por supuesto”. Yo le respondí con ventaja que yo habría tomado la sabiduría. Su respuesta me dejó en histeria: “Cada uno toma lo que no tiene”.

Incluso cuando escribí «idiota» en su examen, él regresó con una calma asombrosa para decirme: “Profesor, usted me firmó la prueba pero olvidó agregar mi calificación”. Esta capacidad de respuesta es la esencia de su legado.

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Las 10 claves de Gandhi para mediar en conflictos

Mahatma Gandhi se enfrentó a ejércitos practicando Ahimsa (no violencia). A través de su ejemplo, podemos aprender a ganar discusiones sin recurrir a daños mayores:

  1. No ser egoísta: Gandhi se preocupaba por todos. Incluso pidió disculpas en Manchester a los trabajadores que perdieron su empleo tras su boicot textil.

  2. Tener argumentos sólidos: Pasó años formándose en Londres y Sudáfrica para reunir información veraz antes de actuar.

  3. Entrenar nuestra fortaleza física: A los 77 años mantenía un equilibrio asombroso. El entrenamiento físico y mental lo mantenía fuerte ante la adversidad.

  4. Actuar con base en la paciencia: Su filosofía era construir un muro ladrillo a ladrillo, esperando siempre el momento justo.

  5. Defenderse con ideas que empaticen: Logró que el mundo apoyara su causa creando una conexión emocional profunda con los demás.

  6. Involucrarnos con las emociones ajenas: Sus palabras siempre tocaban el corazón porque se basaban en la verdad y en la sensibilidad humana.

  7. Simplificar nuestras palabras: La sencillez fue su mayor poder. Un discurso transparente que no escondía secretos ni artimañas.

  8. Ser autosuficientes: Promovió el «hazlo tú mismo» para que el pueblo no dependiera de industrias injustas.

  9. Respetar las creencias del otro: No importaba la religión o filosofía del prójimo; él siempre actuó con amor y compasión hacia todos.

  10. Nunca rendirse: Tras 55 años de trabajo logró la libertad de la India, pero continuó ayudando en los barrios pobres. La constancia es la clave.


Conclusión: la sabiduría como respuesta al conflicto

Gandhi demostró que los conflictos pueden responderse con sabiduría. Su capacidad de ser impredecible y actuar desde el amor lo convirtió en un líder único en la historia. En Barcelona alternativa, creemos que aplicar estos principios en nuestras pequeñas discusiones diarias nos ayuda a construir un entorno mucho más armónico y consciente.

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